Los cambios internos y externos durante el embarazo

El embarazo es un momento de cambios en todo tu ser que van de adentro hacia afuera; durante el primer trimestre casi no se nota nada fuera de ti pero está pasando MUCHÍSIMO adentro. Vas teniendo tiempo para hacerte la idea del gran cambio que están viviendo en tu cuerpo, tu alma y tu vida. A medida que avanza el embarazo, vas viendo los cambios cada vez más evidentes, vas sintiendo cada vez más a tu bebé, tu deseo se va haciendo cada vez más real, visible y concreto.

También durante esta etapa, las mujeres podemos estar más somnolientas... y mira lo que escribe la psicoanalista Mariela Michelena al respecto: "De alguna manera el cuerpo se encarga de prescribir y de exigir una pausa y este sueño exagerado obliga a la mamá a quedarse un rato más en la cama, a dormirse en el sillón, a acostarse más temprano que de costumbre, porque el cuerpo le pide descanso como una forma de proteger el embarazo... Esta mujer que duerme más de la cuenta, de alguna manera está buceando en su interior tal vez en busca de ese bebé que apenas ha dado señales de vida, pero que está allí y ella sabe que está allí, aunque de tanto en tanto la asalte la sensación de irrealidad".

Sin duda, el embarazo NO es una enfermedad pero SI es un momento MUY ESPECIAL donde compartes tu espacio y tu energía con ese ser que estás creando y se está creando dentro de ti, cada día.

Es por esto que a partir de los cambios internos, también es necesario que hagas algunos ajustes y cambios externos según tu cuerpo y alma te lo vayan pidiendo. Te dejo algunas ideas para empezar:

  • Acostarte más temprano para descansar más
  • Salir con tiempo suficiente de casa para no correr tanto
  • Buscar ayuda en algunas labores del hogar o para hacer aquello que te genera demasiado estrés y esfuerzo
  • Encontrar tiempo especial para leer, no para abrumarte de información, sino para disfrutar y estar relajada fortaleciendo la consciencia del momento importante que estás viviendo
  • Meditar con más frecuencia
  • Inscribirte en alguna actividad que te ayude a generar bienestar
  • Buscar tiempo a solas: cuida de ti misma, querida
  • Hacer ejercicios para fortalecer el piso pélvico (busca los ejercicios Kegels para hacerlos) y la columna.